… Las caricias de tu alma brotan como el agua por tus manos, dibujando en mi cuerpo la etérea energía de este ciclo constante; oh, tus caricias formando nubes en este cielo, tocando el arpa con los delicados rayos de sol que iluminan mi espalda. Enciendes mi escalera con tus besos de esquimal y en un suspiro me elevo por el roce de tu olor, dejando el averno en derredor por un piquito de tu boca…
Swans »» Thomas Hanks
(vía filosofodemierda)